Los seres humanos somos únicos, exclusivos e irrepetibles, es más por eso solo tenemos huellas únicas. Aunque existan gemelos y mellizos cada persona tiene sus propias características y su propia forma de ver y percibir el mundo.

Por eso aunque tengamos pareja, tengamos hijos, no podemos pretender que ellos hagan lo que queremos o vean las cosas como nosotros las vemos. Y no solamente con las personas cercanas, sino con todas las personas que nos rodean.

No tenemos que ver error alguno en las cosas que piensan, sienten, hacen o dicen, porque esa es la verdad para ellos. No podemos ver la vida con su cerebro, con sus ojos, ni con su corazón, porque no son los nuestros.

No hemos estado, ni vivido, ni experimentado las mismas experiencias o situaciones que el otro y así hayamos estado en el mismo lugar y compartiendo  la misma experiencia, cada cual la vivió desde su propia perspectiva, desde su propio ángulo.

Debemos reconocer que aunque sean distintas todas las maneras de observar, percibir, entender y  experimentar las diferentes situaciones que vivimos, todas son correctas, porque nadie tiene la verdad absoluta. Comprendamos que el camino que consideramos mejor para nosotros, no necesariamente es el correcto o el mejor para los otros.

Por eso debemos respetar, tolerar, aceptar sin criticar, ni juzgar a nadie por las elecciones que haya hecho o las decisiones que haya tomado,  ya que está siendo autentico, está ejerciendo su derecho del libre albedrío y está desarrollando su  propio proceso de crecimiento y evolución personal.

Hagamos de nuestra vida un servicio amoroso, aceptando a las personas tal y como son, siempre y cuando no esté involucrada nuestra seguridad física y emocional.

Por esto es importante hacer un trabajo personal e identificar, que  si tenemos muchos problemas en nuestras relaciones, no es el otro, sino nosotros, porque no aceptamos la individualidad y la forma de ser y ver la vida del otro.

Cuando practiquemos verdaderamente los valores de tolerancia, comprensión y aceptación del otro y repito sin que nuestra vida o  nuestra salud mental corran peligro, tendremos la llave de la paz, la armonía, la tranquilidad y la felicidad para nuestras vidas.

Si desea trabajar en su proceso personal, llame para una cita a Stella Vargas al 647-2389920 o escriba a stellavg8@hotmail.org