La mente tiene un maravilloso potencial en nuestra vida que muchas veces no sabemos aprovechar, es tan poderosa que es capaz de generar bienestar o malestar.

Cuando nacemos nuestra mente está totalmente vacía y se va llenando a lo largo de nuestra vida con la información que agarramos del exterior, la que nuestros padres o cuidadores nos dan y con todos los sucesos y situaciones que vamos teniendo. Es decir la programamos, con creencias y pensamientos  buenos y malos.

Por lo general no le prestamos atención al tipo de pensamientos que tenemos estos van y vienen y en ocasiones nos olvidamos que están siempre presentes.

Lo primero que hay que entender es que nuestros pensamientos crean nuestra realidad, es decir que todo surge primero en la mente, con los pensamientos, los cuales generan sentimientos y emociones  y luego se produce una acción o comportamiento. Es decir que depende de la clase de pensamientos que tengamos, va hacer la forma como nos sintamos y como reaccionemos ante una situación,  o sea los tres están en estrecha conexión.

Los patrones de pensamiento que tengamos, deciden la manera de interpretar las situaciones, por eso 2 personas ante la misma situación, pueden reaccionar y tener una actitud diferente. Una puede ver una oportunidad para salir adelante y otra lo ve como algo catastrófico.

Por esto es importante, observar la clase de pensamientos que tenemos (negativos, limitantes, tóxicos o dañinos) y reemplazarlos por otros positivos,  de tal manera que cuando creamos el hábito de la repetición de pensamientos más beneficiosos,  empezaremos a fortalecer las redes neuronales de nuestro cerebro y a reprogramar nuestra mente  y así  lograr un mejor bienestar y calidad de vida, no importando las situaciones externas.

Nuestra mente se parece a un computador, al cual le ponemos los programas que deseamos y que ejecuta nuestras ordenes sin saber si son malas o buenas, por esto es importante reconocer la responsabilidad que cada uno tenemos con nuestros propios pensamientos, palabras y acciones.

Cuando tenemos programación inadecuada, podemos volver a reprogramar nuestra mente y esto se puede hacer a través de terapia psicológica con reestructuración cognitiva y utilizar la fuerza de esta gran herramienta que es la mente.

Si tiene este problema, llame a Stella Vargas al 647-238-9920 o escríbame al email: stellavg8@hotmail.org

“Los hombres no son prisioneros del destino, sino prisioneros de su propia mente” Franklin D Roosevelt