Definitivamente la tarea de ser padres es ardua y nunca termina, porque así los hijos tengan 40, 50 años, los padres siempre están preocupados por ellos.

Desde que se nace los padres se preocupan por sus hijos  y a  lo largo de todo su crecimiento. Por ejemplo: Porque estará llorando?, esta mojado, tiene hambre, se golpeó, no quiere ir al colegio, esos amiguitos que tiene no me gustan, se demora demasiado cuando sale, no puedo dormir si él o ella están en la calle.

Esas son las palabras y frases que oímos de los padres y pensamos que cuando se casan, todo termina que ya se cumplió con una misión, pero resulta que siguen las preocupaciones, porque en el matrimonio entonces aparece, que no pueden tener bebes o porque tuvieron un bebe con una condición especial, o no se está cerca de los hijos y los nietos y no se puede ayudar a cuidarlos, o tienen problemas financieros, problemas con alcohol o drogas, con enfermedades crónicas o terminales  o porque se van a divorciar y todo esto sigue preocupando, angustiando  e inquietando a los padres.

Y los hijos de pronto no se dan cuenta, que sus viejos están sufriendo igual o peor que ellos que sus padres darían todo  por evitarles algunos sufrimientos.

Pero tenemos que entender que la vida tiene sus altibajos y como padres tenemos que dejar que nuestros hijos vivan sus propios procesos, así sean de sufrimiento y dolor, porque es el camino para la maduración, desarrollo y evolución de ellos en su transitar por este camino de la vida.

Solo nos queda escucharlos,  acompañarlos, guiarlos, apoyarlos y suministrarles algo de nuestra experiencia y propias experiencias de vida, de nuestra sabiduría.

Pero al final los únicos que pueden decidir sobre su vida son ellos mismos, porque nadie más está en su corazón y en sus zapatos, así se equivoquen según nosotros,  en la decisión que tomen, esa era la perfecta para ellos en su proceso de evolución.

Recuerden que el proceso es personal, para cada uno, no importa el rol que tengamos  ya sea de hijos, padres, abuelos, nietos etc. Nadie puede vivir la vida por el otro. Cada cual tiene que vivir sus propios procesos.

Además, nunca se está solo,  se puede buscar  ayuda profesional con un psicólogo y  ayuda espiritual con un sacerdote o pastor, lo importante es que sea con una persona especializada.

Les comparto esta frase de Dhammapada “Ni tu padre, ni tu madre, ni tu amigo más querido, te pueden ayudar tanto, como tu propia mente disciplinada”

Rubdhy Stella Vargas
Psychotherapist