Hace algunos días, se inauguró oficialmente la época de Navidad y con esta fecha se inician muchos festejos y la vida social aumenta, pero también en algunos casos lo que sería una celebración, se convierte en una tragedia o problemas de toda índole y me estoy refiriendo al consumo de bebidas alcohólicas, desde vino, cerveza y licores con mayor contenido etílico.

A pesar de que el consumo de alcohol, esta socialmente aceptado y se ve como normal, este produce graves consecuencias. Y esta es la época en que más se incrementa su uso.

Los jóvenes por ejemplo, asocian el consumo de alcohol con diversión, pero según algunas estadísticas, el alcohol mata a más adolescentes que todas las otras drogas combinadas. Es uno de los tres factores principales de causas de muerte entre los jóvenes de 15 a 24 años por accidentes de tránsito, homicidios y suicidios.

Los jóvenes están 7.5 veces más propensos a utilizar otras drogas ilegales cuando consumen alcohol. Y por último tienen la práctica de tomar grandes cantidades de alcohol en un periodo corto de tiempo, con el juego o el desafío de quien aguanta más? Y esto puede terminar en un coma etílico. Y luego la muerte.

En sus primeras fases el alcohol es excitante, pero a medida que progresa el efecto se convierte en depresor de las funciones cerebrales, por lo que desinhibe la conducta, altera las emociones, hay menor capacidad de coordinación, se intensifican las conductas violentas y agresivas con la pareja, hijos, familia y extraños;  se altera el raciocinio, no se miden los riesgos y como consecuencia hay  accidentes de tráfico  por conducir bajo los efectos del alcohol.

El uso de bebidas alcohólicas, puede incrementar los daños en nuestro cuerpo descompensando las patologías que ya se tienen para que se vuelvan crónicas o  produciendo  enfermedades hepáticas (cirrosis), gastritis, problemas cardiacos y respiratorios.

Las personas en estado de embriaguez pierden la conciencia sobre la responsabilidad de tener sexo seguro por lo que tienen una alta probabilidad de contraer cualquier tipo de enfermedad de trasmisión sexual.

El consumo nocivo de alcohol también afecta la productividad en el trabajo y  puede producir problemas legales y económicos bastante fuertes.

En conclusión, se ha demostrado que después de las navidades, las parejas tienen un índice más alto de separación y  las personas tienen un aumento en sus problemas médicos, legales, económicos y sufren más de ansiedad estrés y depresión.

Por esto, si se va a consumir alcohol es necesario hacerlo de una forma prudente, moderada y responsable, para evitar consecuencias negativas que le afectan su salud individual, sus relaciones interpersonales, su vida o sus fiestas navideñas.

 

Rubdhy Stella Vargas
Psicoterapista