Los seres humanos somos únicos, individuales e irrepetibles, es más por eso solo tenemos huellas únicas. Aunque existan gemelos y mellizos cada persona tiene sus propias características y su propia forma de ver y percibir el mundo.

Por eso aunque tengamos pareja, tengamos hijos, no podemos pretender que ellos piensen como nosotros pensamos, actúen como nosotros queremos  o vean las cosas como nosotros las vemos. Y no solamente con las personas cercanas, sino con todas las personas que nos rodean.

No podemos ver ningún error en las cosas que piensan, sienten, hacen o dicen, porque esa, es la verdad para ellos. Ya que ellos están viviendo la vida con sus propios ojos, cabeza, cuerpo, corazón y mente y no con los nuestros.

No hemos estado, ni experimentado las mismas experiencias que ellos  y así hayamos estado en el mismo lugar y compartiendo  la misma situación, cada cual la ha vivido desde su propia   información, su propia perspectiva y su propia interpretación de la realidad.

Reconozcamos que aunque sean distintas las formas de percibir, experimentar e interpretar las diferentes situaciones que vivimos, todas son válidas, ya que nadie, tiene la verdad absoluta y además cada cual está recorriendo su propio camino de evolución y aprendizaje y no necesariamente tiene que ser nuestro mismo camino.

Por eso debemos de dejar de controlar y manipular. Y aprender a respetar, aceptar, tolerar, no juzgar, ni criticar a nadie por las elecciones que haya hecho, ya que está ejerciendo su derecho de libre albedrío y está en su propio proceso de crecimiento.

Hagamos de nuestra vida un servicio amoroso, aceptando a las personas tal y como son, siempre y cuando no esté involucrada nuestra seguridad física y emocional.

Por esto es importante hacer un trabajo personal e identificar, que  si tenemos muchos problemas en nuestras relaciones, no son los otros, sino nosotros, que no aceptamos la individualidad y la forma de ser y ver la vida de las otras personas.

Cuando aprendemos este principio de aceptación, tolerancia y comprensión de los demás y repito sin que nuestra vida o  nuestra salud mental corran peligro, tendremos la llave de la paz, la armonía y tranquilidad de nuestras vidas.

 

Rubdhy Stella Vargas
Psicoterapista