Los Celos son una respuesta emocional, que surge cuando una persona percibe una amenaza de perder algo que considera como su propiedad o pertenencia (como una relación interpersonal importante para la persona celosa). Generalmente este sentimiento lo asociamos con las relaciones de pareja, pero también se presenta entre hermanos, compañeros de clase, con los hijos, con los amigos etc.

Los celos se convierten en patológicos cuando infundados o no infundados se convierten en obsesión y adquieren una intensidad incontrolable.

Las personas que sufren de estos celos, tienen un problema interno muy serio, de miedo, porque les aterra la idea de  perder al ser querido, a ser abandonados, a ser desplazados, sienten inseguridad, tienen la autoestima baja y todo el tiempo están con ansiedad e infelicidad, porque quieren controlar la vida de la otra persona.

En este problema influye la historia personal, la programación que se recibió cuando era niño, como miedo a la soledad, a no ser aprobados, a no ser reconocidos, haber tenido padres poco valorativos de las cualidades, muy exigentes, muy críticos o comparativos o modelos poco útiles para seguir como padres infieles y también influye las experiencias que haya tenido con otras parejas a través de la vida y tener una baja autoestima.

Los celos patológicos destruyen las relaciones, repercuten negativamente en los sentimientos y en el comportamiento de la persona que los sufre, genera estrés, tensión, sufrimiento, dolor y hasta depresión. Estos  escalan de una forma tal que se puede trasformar en violencia física, suicidio y hasta homicidio.

Es importante aceptar, que no podemos tener el control sobre todo y más aún, sobre la  otra persona, que la otra persona tiene su propia individualidad y también debe tener su propio espacio.

Una de las formas de prevenir los celos, es el aprendizaje en la infancia de los valores de la tolerancia, el respeto, el refuerzo de las cualidades o virtudes  y el reconocimiento de los derechos del otro. Y en la pareja los mismos dichos anteriormente, pero con una buena comunicación.

Para trabajar con los celos, lo primero que hay que hacer es reconocer que tienes un problema, que hay que resolver; luego determinar si los celos que sientes son de una situación real y hasta donde dependen de tus propios temores y vivencias. Es  decir la problemática de los celos es muy profunda y cada caso es particular e individual, ya que  existe un problema emocional que necesita tratamiento y reaprendizaje y esto es mejor hacerlo con un especialista.

 

Rubdhy Stella Vargas
(Psicoterapista)