Si cada uno de nosotros, estuviéramos conscientes  del poder o el efecto  que tienen las palabras en nosotros mismos, y lo que causa en las personas a quien se las dirigimos. Comenzaríamos  a  cuidar más lo que decimos, tendríamos más cuidado al hablar,  es decir primero pensaríamos antes de hablar.

Las palabras, no salen simplemente por la boca, sino que son el resultado de lo que tenemos en nuestro interior, en nuestro pensamiento,  en nuestro corazón y lo que estamos sintiendo. Por eso es que es tan importante no hablar en momentos que tengamos, rabia o frustraciones.

Las palabras  para unas personas son un medio para comunicarse, pero para otras son un Arma, son como puñales o flechas, dirigidas para criticar, juzgar, condenar, culpar, maldecir,  reprochar, agredir, menospreciar, repudiar, destruir O para expresar rabia, celos, envidia, odio, hastió, etc.

Las palabras mal utilizadas pueden causar un tremendo daño  no solo a otras personas sino a nosotros mismos.

Cuando herimos a alguien podemos pedirle perdón inmediatamente, pero el daño ya está hecho, es como querer restaurar un cristal que se nos ha quebrado.

Cuando en nuestro dialogo interno constantemente nos desaprobamos, rechazamos, condenamos  y usamos un mundo de palabras negativas, estamos bajando nuestra autoestima, nos estamos haciendo daño a sí mismos.

Cuando se las decimos a un niño, le estamos causando un daño para toda su vida.

Las palabras no se las lleva el viento, dejan una huella en el alma, tienen poder,  influyen negativa o positivamente, curan o hieren, crean resentimiento o dolor, bendicen o maldicen, salvan o condenan, animan o desmotivan, reconcilian o enfrentan, iluminan o ensombrecen.

Las palabras son generadoras de realidades.  El fallecido premio Nobel de literatura, José Saramago dijo en un discurso en el 2004 que las palabras no son ni inocentes ni impunes. «Hay que decirlas y pensarlas en forma consciente».

Así que tengamos cuidado que palabras le estamos diciendo a nuestros seres queridos: padres, pareja o hijos, porque una palabra:

Brutal puede herir o matar; De resentimiento puede causar odio; Cruel puede arruinar una vida; Irresponsable puede encender o crear discordia; Oportuna puede aliviar una carga; Amable puede suavizar las cosas; Alegre puede iluminar el día, Y De Amor puede curar y dar felicidad

Que poder quieres tener o que huella quieres dejar?

Rubdhy Stella Vargas
Mental Health Counsellor